jueves, 29 de abril de 2010

ESTA NOTICIA ME HA IMPACTADO

GALICIA Muere en una habitación del centro de Pontevedra
Agapito, 79 años viviendo en un hospital
Fue abandonado con 3 años en el Hospital de Pontevedra; sufría minusvalías
Hasta los 82 sólo salió una vez para conocer el mar y fue superados los 60
Dicen que intuía la gravedad de las enfermedades y anticipaba quién iba a morir
Efe Pontevedra
Actualizado miércoles 28/04/2010 20:52 horas
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Empadronado en la habitación 415, cama dos, del Hospital Provincial de Pontevedra. Agapito Pazos ha vivido allí su infancia, adolescencia, madurez y vejez. En concreto, 79 de sus 82 años de vida. El pasado sábado falleció de una parada cardiaca. Desde que ingresó, sólo una vez salió a la calle... y vio el mar.
Agapito fue abandonado con tres años, en el interior de un cajón y con importantes minusvalías, a las puertas de este centro sanitario, que por aquel entonces era de beneficencia. Tras ser recogido por el personal del hospital fue sometido a un examen médico que determinó que padecía espina bífida y que tenía tres de sus cuatro extremidades atrofiadas, lo que le impidió llegar a caminar. Desde entonces nunca más cambió de 'casa', de hecho, allí fue empadronado.
A pesar de sus limitaciones físicas, Agapito se integró totalmente en el funcionamiento diario del centro sanitario, llegando incluso a asumir la responsabilidad de guardar las llaves de la gaveta de los medicamentos y del almacén, tarea que desarrolló con total profesionalidad, según reconocieron algunos de los facultativos más antiguos del hospital.
Además, también tenía encomendada la vigilancia de algunos de los pacientes, con los que compartió habitación, inicialmente en grupos de veinte y finalmente sólo con otro enfermo.
Fuentes del centro hospitalario destacaron la intuición de Agapito para determinar la gravedad de los enfermos, ya que era frecuente que anticipara su fallecimiento.
Sólo salío una vez: conoció el mar con 60 años
Durante los 79 años que permaneció residiendo en este centro hospitalario solamente lo abandonó en una ocasión, en la que uno de los trabajadores del centro lo llevó a conocer el mar en la playa de A Lanzada de O Grove (Pontevedra). El descubrimiento del mar se produjo cuando Agapito había cumplido ya los 60 años.
Agapito estaba siendo tutelado por la Fundación Salvora, que también acoge a otras 41 personas en situación de desamparo. El habitante permanente del hospital era una persona muy popular en el centro sanitario, donde compartía emociones y sentimientos con todos los enfermos y con las personas que acudían a visitarlos.
El único disgusto que exteriorizó fue un día que una paciente vietnamita le robó la caja en la que guardaba sus pocos ahorros, lo que desató uno de sus prontos, que aunque no eran frecuentes, en ocasiones sí que los mostraba, según indicó una de las auxiliares del hospital.
La situación se solventó el mismo día cuando un médico le compró otra caja de caudales más segura y moderna que la que le habían hurtado.
Agapito, que pasó toda su vida atado a una silla de ruedas que le permitía desplazarse por los pasillos del centro sanitario, abandonó definitivamente el Hospital Provincial de Pontevedra el pasado lunes en comitiva fúnebre, acompañado por sus compañeros, hasta el cementerio municipal de San Mauro, donde recibió cristiana sepultura.

7 comentarios:

Jova dijo...

Muy triste,, como puede alguien olvidarse asi de su hijo? asi de fácil, sólo porque son diferentes y no quieren responsabilidades. No sólo me deprime esta noticia, sino que me indigna, ojala que estos casos se terminen. nadie pide venir a este mundo.
Besos amiga

tia elsa dijo...

Lo positivo es que alli lo acogieron y nunca lo abandonaron, seguramente para el ese fue su hogar. ¿Cómo esta tu bebe?

Ellyllon dijo...

A mí también me impactó la noticia.
Es triste y positiva a la vez, como dice la Tía Elsa.
Lo abandonó una mujer y lo acojieron multitud de almas en ese hospital.
Quizás fue un privilegiado encima de todo. No todos tienen la misma suerte y menos, al nacer "diferentes".

¿Qué tal tus chiquitines? ¿Y tú?
Y el papi?

Besicos
Elly

Nuri dijo...

Concuerdo con Tia Elsa. Agapito al final fue afortunado, pues 80 años atrás no había la conciencia que existe hoy sobre las personas con discapacidad. Si no lo hubieran abandonado en el hospital, tal vez hubiera pasado su infancia en un cajón o tirado en un camastro y se hubiera muerto de cualquier cosa a los 13 años o, de haber sido trasladado a un hospital habría estado ya en un estado de abandono tal que nunca hubiera podido llevar la vida tranquila pero digna que llevó.
Que descanse en paz.

Uma dijo...

Pues hombre! muy bien por acogerlo y eso! pero que solo haya salido una vez en 79 años me parece un poco triste...vale que eran otros tiempos...que cuando han cambiado los servicios sociales ese hombre ya era mayor y tal...pero unas vacaciones de vez en cuando...un poco de interrelacion con otras personas!
Con respecto a lo de los padres que lo abandonaron...pues mal, muy mal, pero igual no hubieran podido cuidarle igual!
Espero que tus campeones estén genial:...besos

Lord Vyzarro dijo...

y los que lo engendraron se decian llamarse padres??

simplemente yo dijo...

Desde luego que la noticia es impactante. Pero seguro que ese hombre, a su manera fue feliz. Así que debemos quedarnos con lo positivo, ser feliz es posible en cualquier circunstancia con la actitud adecuada. Besos